Lo que Don Quijote no dijo de La Chela
Villafranca de los Caballeros El Tio Cazuela

!"LA CHELA" no se dejó pegar¡
VILLAFRANCA DE LOS CABALLEROS.doc
Historia Paisaje Pueblos y Rutas Manchegas.doc
Lagunas_Villafranca.pdf (AENA)
ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE CASTILLA.doc
"Lo que no dijo Cervantes de Don Quijote de La Mancha en su busqueda deseperada de Dulcinea del Toboso, fue que para llegar a este lugar, tuvo que pasar antes por Villafranca de los Caballeros. Quizas no contó este pasaje para cubrir un poco a Don Qujote. Y no viniesen a cuento que buenas o malas lenguas pusieren a Don Quijote en una dificultad de amorios. Lo cierto fue, que a su paso por dicha villa toledana, Don Quijote hizo un alto en la posada sita en el Riato para reponer fuerzas con unas viandas de vino, pan, mojete y picatostes. Y aqui fue donde este caballero andante conoció a la dama llamada CHELA, dueña de la comentada posada. De la cual tambien quedo prendado por sus encantos y belleza, aparte de su fuerte caracter por saber regentar su establecimiento, por donde pasaban todo tipo de gentes, desde caballeros, maleantes, pasando por curas y frailes. Y aunque de este hecho no dio conocimiento a su fiel escudero Sancho, con lo cual no pudo decir nada, hubo lenguas que algo sobre ello murmuraron. Asi pues este hecho del enamoramiento de Qujote de La Chela, solo quedo en el recuerdo de los cheleros y ama de la venta. Aparte de Don Miguel de Cervantes, que no quiso comentar nada sobre este repentino amorio. El momento del enamoramiento de Qujote fue despues de reponer fuerzas, sentado en una mesa con Sancho, cuando la dicha dama Chela, pusose a cobrar la cuenta del mojete y demas viandas. Quijote quedo prendado de esta mujer de formas redondeadas, cara rosada, y de sonrisa amable. Tal fue, que Don Quijote, dejo propina. A lo cual la dueña de la venta quiso corresponder con otra botella de buen vino chelero. Asi fue pues, que Quijote cada vez que pensaba en Dulcinea imaginaba a la figura de La Chela, moza bonita, por que estaba soltera, y de lo cual le llevaba a volverse en algunos momentos confuso entre su Dulcinea y la esbelta y redondeada figura de la moza de Villafranca de los Caballeros. Y dicen que desde entonces soñaba en voz alta con dicha mujer chelera, con lo cual por los alrededores comenzaron a llamar a los lugareños de Villafranca como Cheleros".(¿Ficcion o medio verdad?).

El retrato más confiable y exacto hasta la fecha es el dado por el
mismo Cervantes . (1613):
"Este que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente
lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien
proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron
de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos
ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y
peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los
otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni pequeño, la color
viva, antes blanca que morena, algo cargado de espaldas, y no muy
ligero de pies. Este digo, que es el rostro del autor de La Galatea
y de Don Quijote de la Mancha, y del que hizo el Viaje del
Parnaso,... Llámase comúnmente Miguel de Cervantes Saavedra."
Don Quijote y Dore (Grabados)